Aplicación de la técnica "design thinking" en una clase
con niños con parálisis cerebral
El "Design Thinking" es un enfoque centrado en la creatividad y la resolución de problemas de forma colaborativa, que promueve la empatía, la experimentación y la iteración. Aunque tradicionalmente se ha aplicado en contextos de innovación empresarial, también puede adaptarse eficazmente a entornos educativos, como voy a tratar de exponer yo en esta entrada del blog.
Además, tras haber investigado el caso de Laura (la entrada anterior a esta) y, de este modo, tener un amplio conocimiento acerca de esta complicada y diversa discapacidad, he pensado algún método con el que incorporar esta técnica en aulas en las que haya niños y niñas con estas características.
La aplicación de este método en una clase para niños de 6 a 10 años con parálisis cerebral ofrece una oportunidad única para fomentar el aprendizaje activo, inclusivo y personalizado, promoviendo el desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales y sociales. Podemos establecer ciertas fases en la aplicación de este método:
1. Empatía: Conocer las necesidades de los niños
La fase de empatía en el Design Thinking busca comprender a fondo a los sujetos, en este caso, los niños con parálisis cerebral. Esto implica prestar atención a sus capacidades físicas, cognitivas, emocionales y comunicativas.
Para niños con parálisis cerebral, la diversidad en las habilidades motrices y cognitivas varía enormemente. Por tanto, el docente debe involucrarse activamente para conocer las limitaciones y fortalezas de cada estudiante. Se puede implementar una dinámica de observación y diálogo, apoyada con herramientas de comunicación aumentativa o alternativa, para aquellos niños que tienen dificultades para hablar.
Un ejemplo de actividad podría ser: Iniciar la clase preguntando a los niños cómo se sienten y qué les gustaría aprender o crear ese día, utilizando la comunicación con imágenes y símbolos que representen emociones y actividades.
2. Definir: Identificar el reto.
En esta fase, el docente junto con los niños identifican un problema o reto que quieren resolver. Es fundamental elegir un reto que esté alineado con los intereses y capacidades de los niños, pero que también los motive a pensar de forma creativa.
Ejemplo de reto: "¿Cómo podríamos hacer que todos podamos pintar, incluso si algunos no podemos sostener un pincel?" Este tipo de reto involucra a todos los niños en la búsqueda de soluciones inclusivas.
3. Fomentar la creatividad para encontrar soluciones
El Design Thinking requiere un gran proceso creativo, donde los niños deben ser estimulados a generar ideas sin restricciones. En este punto, es clave proporcionar diferentes medios de expresión adaptados a las necesidades de los niños con parálisis cerebral.
- Para aquellos con limitaciones en la movilidad de las manos, se pueden ofrecer materiales accesibles como plastilina o herramientas digitales que se controlen con movimientos de la cabeza o los ojos.
4. Construir soluciones
En esta fase pasamos de tener ideas a objetos tangibles.
Ejemplo : Si el reto es cómo pintar sin sostener un pincel, se podría probar con esponjas o rodillos que se sujeten a otra parte del cuerpo, permitiendo que los niños participen en la actividad creativa sin tener que usar sus manos directamente.
5. Evaluar: Probar y mejorar las soluciones
Consiste en prueba y error. Los niños deben probar sus ideas y ver qué funciona y qué no. Aquí, se fomenta la reflexión en grupo para mejorar las ideas.
El docente debe asegurarse de que todos los niños puedan expresar sus opiniones sobre el prototipo, ya sea a través de palabras, gestos o sistemas de comunicación alternativos.
Ejemplo: Después de probar un pincel adaptado, el grupo puede discutir qué fue fácil o difícil de usar. Los niños pueden sugerir cambios, como modificar el tamaño del pincel o ajustar cómo se sujeta.
Beneficios del Design Thinking en niños con parálisis cerebral
- Inclusión activa: Al centrarse en la empatía y la colaboración, este método asegura que todos los niños, independientemente de sus capacidades físicas, participen de forma activa y significativa en el aprendizaje.
- Desarrollo de la creatividad y el pensamiento crítico: Fomenta la innovación y la resolución de problemas, habilidades clave para el desarrollo cognitivo.
- Fomento de la autoestima: Los niños se sienten valorados al ver que sus ideas son escuchadas y transformadas en soluciones tangibles.
- Adaptabilidad: Permite que el aprendizaje sea flexible y personalizado, adaptándose a las necesidades de cada niño en función de sus habilidades y limitaciones.

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